Las Jornadas de Difusión del Sector Pesquero que organiza la Cofradía de Pescadores de Celeiro
llegan a su sexta edición, con una andadura consolidada entre los más importantes foros del sector.
Confiamos en que este simposio constituya un punto de referencia obligado para el sector en temas
de puntual interés (inspección, mercados y comercializzación, PCP, economía pesquera, legislación,
sistemas de gestión de recursos, ... etc)
El sector pesquero está en constante cambio, y todos somos conscientes de los numerosos problemas
y amenazas que se ciernen sobre este estratégico sector de la economía gallega. Este foro pesquero
se promueve bajo el lema del ejercicio de una pesca responsable, como una actividad que
fomenta el debate, el intercambio y la reflexión, a fin de acercar las distintas administraciones
al administrado.
ORGANIZAN

Cofradía de Pescadores de Celeiro
Federación Nacional de Cofradías de Pescadores
COLABORAN Y PATROCINAN


Secretaría General de Pesca Marítima - MAPA
Consellería de Pesca, Marisqueo e Acuicultura (Xunta de Galicia)
Excma. Diputación Provincial de Lugo
Puerto de Celeiro, S.A.
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CONTACTO
Cofradía de Pescadores
Playa, 1
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"LA GESTIÓN DE LAS PESQUERÍAS COMUNITARIAS" El plan de recuperación de la merluza del Norte
(Una visión desde el sector) |
JOSÉ RAMÓN FUERTES GAMUNDI
Director Gerente de la Cooperativa de Armadores de Vigo

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1. Introducción y presentación de la problemática
La evaluación del stock de la merluza del Norte, que se distribuye al
Oeste y Sur de Irlanda y en la Costa Oeste de Francia (Zonas VII (Séptima)
y VIII (Octava) del ICES), realizada por los científicos el pasado año
2000, llama la atención sobre el mal estado del recurso y la conveniencia
de poner en práctica un plan de recuperación de la población.
De esta forma, el Consejo de Ministros de Pesca comunitario, en su reunión
celebrada en el mes de diciembre de 2000, acordó reducir el TAC de la
citada especie en casi un 50% para el año 2001 y establecer el plan de
recuperación recomendado por los científicos.
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Celeiro cuenta con una importante flota comunitaria. Este barco se dedica al pincho en el Gran Sol. |
El plan en cuestión se aplicaría en dos ciclos: El primero, denominado
"plan de emergencia sobre la merluza", que ha sido decidido por la
Comisión y aprobado antes del verano de 2001, el cual ha consistido en
la implantación de nuevas medidas técnicas, especialmente dirigidas
a ampliar la abertura de mallas en el arrastre hasta 100 mm, así como
determinadas medidas de control e inspección a bordo y en tierra durante
los desembarcos.
En la actualidad, se está preparando la segunda fase del plan de recuperación,
que consiste en la aplicación de nuevas medidas de conservación
con el fin de recuperar la biomasa del stock reproductor mediante la reducción
de la mortalidad por pesca o, lo que es lo mismo, disminuyendo el esfuerzo de
pesca. Esta segunda fase, que se aplicará durante un período de
cinco años, habrá de ser decidida y aprobada por el Consejo, a
propuesta de la Comisión. En consecuencia, los Estados Miembros tienen
mucho que decir al respecto.
La Comisión Europea tiene intención de presentar al Consejo de
Ministros, que se reunirá a mediados del próximo mes de diciembre,
su propuesta de Reglamento sobre el plan de recuperación de la merluza,
y con esa intención ha expuesto, hace pocas semanas, sus orientaciones
respecto a cómo debe afrontarse la reconstitución de las poblaciones
de merluza del stock Norte. Las propuestas de la Comisión han de fundamentarse
en los informes científicos más recientes del ICES, que han salido
a la luz en los últimos días del pasado mes de octubre.
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Otra embarcación que faena en el Gran Sol. |
Por consiguiente, en esta Ponencia se trata de realizar un análisis
de la situación actual que afecta a la pesquería demersal de aguas
comunitarias, con especial referencia al stock de merluza, valorando, desde
el punto de vista sectorial, las más recientes evaluaciones científicas
sobre dicho stock y las propuestas que la Comisión plantea para hacer
frente a la recuperación del mismo.
Por último, se expondrán también aquí las propuestas
que, desde el sector pesquero, se están manejando con el fin de afrontar
la situación actual, de forma que pueda conseguirse el doble objetivo
de ir mejorando la situación del stock, al mismo tiempo que sin dañar
de forma excesiva los agentes sociales y económicos que dependen directamente
de esta pesquería.
2. Análisis del reciente informe científico del ICES
2.1. Valoración general
La evaluación mantiene un alto grado de inconsistencias, que ponen en
entredicho la fiabilidad de las recomendaciones reflejadas en el informe científico.
Por ello, dicho informe se considera demasiado conservacionista, ya que se ha
podido constatar:
Una tendencia al alza del reclutamiento en los últimos años
(desde 1998).
Una recuperación de la productividad en la pesca y de las capturas
por unidad de esfuerzo (también desde 1998).
Una mortalidad por pesca muy próxima al nivel límite de
precaución y bastante inferior a los niveles alcanzados en años
anteriores, sobre todo en los períodos 1998-1982 y 1994-1995. Sin embargo,
en esos años el stock no entró en colapso y llegó a recuperarse.
¿Cómo se explica que ahora, cuando el nivel de mortalidad por
pesca y del reclutamiento ha mejorado, se hable de colapso de stock, de reducir
todavía más el TAC y de desguazar buques?
En cuanto al nivel de la biomasa del stock reproductor, aunque se estima
bajo, la situación actual se asemeja a la existente entre 1991 y 1994,
cuando se situó por debajo del nivel de biomasa límite y, sin
embargo, en aquel entonces el stock no entró en colapso.
2.2. Mantenimiento de incertidumbres
Por otra parte, el informe reconoce un grado de incertidumbre en las evaluaciones,
sobre todo ante la necesidad de fijar los puntos de referencia del enfoque de
precaución: la biomasa de precaución y la mortalidad de precaución.
De esta forma, el ICES ha realizado una revisión de datos y ha introducido
nueva información de diversas flotas, concluyendo que el stock reproductor,
a lo largo de la serie histórica, tiene un nivel medio más bajo,
lo que significaría que la biomasa de precaución debería
situarse por debajo de las 145.000 t, no en las 165.000 t que se proponen, que
sería un objetivo difícil de conseguir, a no ser a costa de reducir
de forma amplia el esfuerzo de pesca.
Por otra parte, el ICES admite que todavía se desconocen y que no se
tienen en cuenta en sus evaluaciones los efectos que se estén produciendo
por la implantación de las medidas de emergencia (medidas técnicas).
2.3. Constatación de una situación diferente para las pesquerías
de las Zonas VII (Séptima) y VIII (Octava)
Aunque en los planes de recuperación se mezclan las pesquerías
y se deciden medidas drásticas de reducción para toda la merluza,
lo cierto es que, tal y como lo reconocen los científicos en su informe,
la pesquería de la Zona VII (Séptima) no tiene los síntomas
de declive, ni de disminución del tamaño del stock, que presenta
la pesquería de la Zona VIII (Octava). Las series de C.P.U.E. indican
claramente estas tendencias diferentes.
En consecuencia, las medidas y recortes propuestos para las flotas que faenan
en la pesquería de la Zona VII (Séptima) no se corresponden con
la situación real del stock.
2.4. Determinadas recomendaciones científicas de cara a un plan de recuperación
A pesar de que el informe científico sugiere una urgente recuperación
de la biomasa de precaución, a través de una reducción
de la mortalidad por pesca al mayor nivel que sea posible, debe destacarse que
también se citan en él una serie de recomendaciones que provocarían
el descenso de la mortalidad por pesca, aunque de forma más gradual,
y la reconstitución de la biomasa más a medio plazo. De esta forma:
Vedas: El ICES reconoce que las vedas o cierres geográficos y
temporales, siempre que se acompañen de una reducción del esfuerzo
pesquero, podrían contribuir a la recuperación del stock.
Selectividad: Por otra parte, el ICES le da importancia al mantenimiento
de n grado de selectividad que evite pescar juveniles del stock. Con ello se
podría conseguir una recuperación del stock reproductor en un
10% a mayores sobre los niveles esperados sin esa nueva selectividad. En este
sentido, la salvaguardia en el tiempo de las pautas de selectividad implantadas
a través del plan de emergencia, significaría una importante reducción
de la mortalidad por pesca y una mayor recuperación de la biomasa reproductora.
3. Propuestas de la Comisión Europea para el plan de recuperación
de la merluza
Las propuestas de la Comisión Europea recogiendo las medidas que habrán
de adoptarse en el plan de recuperación de la merluza, no tienen en cuenta
las inconsistencias, incertidumbres y determinadas recomendaciones que se reflejan
en el informe científico del ICES y que se citan en los dos puntos anteriores.
Por otro lado, la Comisión plantea todas sus propuestas teniendo en
cuenta, únicamente, el punto de vista biológico de las pesquerías
-los planteamientos más drásticos que se derivan de las recomendaciones
científicas-, sin considerar los otros aspectos (sociales y económicos)
que se deben tener presentes también en la gestión de los recursos.
La Comisión prepara, para finales de 2001 o principios de 2002, una
propuesta de nuevo Reglamento o Decisión, que deberá ser aprobado
por el Consejo, en la que se fijarán los planes de recuperación
de la merluza, al objeto de que estos se aprueben en la primavera de 2002, de
cara a su aplicación en el verano de ese mismo año.
Los planes de recuperación que persigue la Comisión contienen
una serie completa de medidas de gestión y regulación, dirigidas
a reducir la mortalidad por pesca. De éstas, cabe resaltar las siguientes:
Reducción de los TACs, en consonancia con el necesario descenso
de la mortalidad pesquera, según las recomendaciones científicas.
Reducciones del esfuerzo de pesca, principalmente, a través del
reajuste de la flota (número de unidades). La Comisión plantea
conseguir una recuperación de la biomasa del stock reproductor, aplicando
para ello una tasa de crecimiento anual del 15%, lo que obligaría a un
descenso del esfuerzo de pesca del 40-50% durante el período de vigencia
del plan de recuperación.
Prórroga de las medidas de emergencia (malla de 100 mm.) en el
arrastre, así como el establecimiento de determinadas normas sobre los
artes fijos, como sería la limitación de las dimensiones de los
aparejos.
Medidas estructurales, tendentes a incentivar la retirada definitiva
de los buques, mediante la inclusión de un incremento de la prima al
desguace de un 20-25%. También se otorgarían ayudas a las paralizaciones
temporales.
Incremento de las medidas de control e inspección. La Comisión
plantea ampliar las medidas de emergencia relativas a los observadores a bordo
y a las inspecciones en los desembarcos. También propone el intercambio
de inspectores entre los Estados Miembros.
Medidas de mercado, suspendiendo las ayudas a las retiradas de la venta
de las especies sometidas a planes de recuperación.
Además, la Comisión remarca que la reducción de la mortalidad
de pesca deberá llevarse a cabo, principalmente, a través de los
reajustes de los TACs y de la reducción de la flota de todos los Estados
Miembros.
4. Las opiniones del sector sobre las propuestas de la Comisión al plan
de recuperación
4.1. Medidas técnicas y de conservación frente a las reducciones
de TACs y de flotas
Ante las dudas razonables que se plantean al tener en cuenta las opiniones
de los técnicos de pesca de la flota, en lo que se refiere a la situación
real de la pesquería, y a la vista de los resultados de las últimas
campañas sobre la productividad del stock de merluza, el sector no está
dispuesto a aceptar reducciones de la flota (número de unidades) o disminuciones
drásticas de los TACs, hasta tanto no se confirme, de forma precisa y
contrastada científicamente, el grado de declive del stock. Para ello
insiste en la conveniencia de afrontar, sin más demora y con todos los
medios necesarios, los estudios biológicos de la especie y de sus poblaciones
que puedan demostrar, sin más dudas, la situación real del stock.
En esta fase, de escasa certidumbre y necesaria precaución, el sector
se halla en disposición de asumir medidas, tanto de carácter técnico
como de conservación. Asimismo, bajo un asesoramiento científico,
podría respetar, en alguna medida, limitaciones en el esfuerzo de pesca,
asumiendo para ello paralizaciones temporales de actividad en determinadas épocas,
coincidiendo con las vedas temporales de pesca de zonas de juveniles y reproductores,
para las especies que, científicamente, se recomiende.
4.2. Algunos aspectos de interés que deberán contemplarse
La posición de principio de todo el sector comunitario se centra en
no asumir fluctuaciones anuales de los TACs superiores al 10-15%.
Teniendo en cuenta razones de índole socioeconómica, que deberán
acompañar a los argumentos biológicos en la regulación
de las pesquerías, se aconseja ampliar el plazo de tiempo para conseguir
la recuperación de las poblaciones.
Por otra parte, debe tenerse en cuenta que, durante los últimos años,
ya se ha rebajado de forma importante el TAC de merluza. Así, entre 1993
y 2001, la reducción del TAC se ha situado en el 72,7% (de 77.000 toneladas
en 1993 a 21.003 t en 2001). Cobra mayor sentido práctico la aplicación
de medidas técnicas, y no continuar reduciendo los TACs.
En cuanto al propósito de la Comisión de plantear la reducción
del esfuerzo de pesca en las especies asociadas a la merluza, el sector pesquero
ha manifestado que no podrá aceptar una pretensión tan indefinida
e imprecisa, sin que se conozca la incidencia real que, sobre la mortalidad
de la merluza, causan las capturas incidentales que se producen en las pesquerías
dirigidas a especies, como el gallo, rape y otras, sobre todo teniendo en cuenta
que dichas capturas incidentales se sitúan de forma general, en el caso
de la flota española, por debajo del 8-9%.
La FAO ha denunciado, recientemente, el despilfarro que supone desechar unos
veinte millones de toneladas de pescado anuales, debido a la obligación
absurda de tener que realizar descartes cuando no se posean cuotas suficientes,
o bien de capturas no aprovechadas comercialmente. El sistema de TACs y cuotas
utilizado por la UE en su política actual de recursos favorece tal desaprovechamiento.
Sería, pues, necesario establecer, sin más demoras, medidas específicas
que tendiesen a remediar estas pérdidas por motivos de descartes.
4.3. Sobre la insuficiencia de las medidas técnicas
El argumento, utilizado por la Comisión, de que las medidas técnicas
son insuficientes para recuperar el stock, deberá ser rebatido, ya que,
en todo caso, dependerá de las medidas técnicas que se establezcan
y de cómo y cuándo se apliquen.
El sector no está de acuerdo con la afirmación de que no se conseguirá
reducir la mortalidad por pesca a través de la puesta en práctica
de medidas técnicas adecuadas, aunque haya que alargar en el tiempo la
aplicación de las mismas. Si, además, se estableciesen vedas o
paralizaciones biológicas temporales, las recuperaciones se alcanzarían
acortándose los plazos. Todo ello, sin tener que asumir reducciones de
flota y de TACs.
4.4. Paralización definitiva voluntaria incentivada. Fondos presupuestarios
específicos
Como la propia Comisión Europea indica en su Comunicación, una
de las opciones que se podrían dar para conseguir la reducción
de la mortalidad por pesca en los casos del bacalao y de la merluza, vendría
a través del abandono voluntario de las pesquerías, incentivando,
de forma atractiva, la paralización definitiva de los buques.
A propuesta del sector pesquero español, el sector comunitario ha acordado
plantear a la Comisión un nivel de incentivos que haga posible, siempre
de forma voluntaria, el cese definitivo de la actividad. En tal sentido, se
ha sugerido el establecimiento de un nivel del 50% sobre la prima a la paralización
definitiva, en el caso de que ésta se produzca en el transcurso del primer
año de aplicación del plan de recuperación.
Dicha sobreprima se iría reduciendo en tramos anuales del 10% durante
los sucesivos años de aplicación, hasta llegar a alcanzar el nivel
normal del Reglamento estructural, después del quinto año de vigencia
del plan de recuperación.
Con el fin de que las crisis que padecen el bacalao, y en menor intensidad
la merluza, no afecten a otras flotas comunitarias, se deberá dotar un
presupuesto específico y extraordinario, al objeto de cubrir las necesidades
estructurales de estos planes de recuperación.
5. Las propuestas del sector para recuperar el stock de merluza
Como consecuencia de todo lo expuesto con anterioridad, y teniendo en cuenta
los reajustes asumidos por España en los últimos doce años
-que alcanza el nivel del 37% del total de la flota-, así como las sucesivas
reducciones operadas en los TACs durante los últimos nueve años
-del orden del 73%-, el sector se encuentra ahora dispuesto a analizar la aplicación
de una serie de medidas técnicas y de conservación que abarcarían
desde el mantenimiento, durante un cierto tiempo, de la malla instaurada en
el plan de emergencia, hasta la adopción de paradas temporales de la
flota, que podrían hacerse coincidir con vedas de juveniles y reproductores
en épocas adecuadas. Todas estas medidas, sin duda, supondrán
un alivio para la merluza y el sector pesquero podría soportar la crisis.
El sector se muestra favorable a aceptar medidas de conservación en
la pesquería de merluza, tendentes a reducir la mortalidad por pesca
y en concreto, el esfuerzo pesquero, a través de mecanismos que posibiliten
la viabilidad socio-económica de la flota afectada. Por el contrario,
no puede dar conformidad a medidas de gestión -como nuevas reducciones
de TACs- que, después de venir aplicándose durante al menos ocho
años, no han producido más que efectos muy negativos para las
flotas de todos los Estados Miembros y sin que se hubiese recuperado la situación
de los stocks.
En este sentido, el sector considera preciso plantear el ajuste de la actividad
pesquera de la flota y la consecución del objetivo de reducción
de la mortalidad por pesca, a través de las siguientes vías:
Prorrogar el tiempo de aplicación de las medidas de emergencia,
en especial la ampliación de las aberturas de las mallas y zonas de protección,
dando tiempo suficiente para esperar un efecto positivo sobre las especies.
Establecer, bajo consejo científico, zonas espaciales y temporales
de veda, con el fin de respetar la conservación de los juveniles y reproductores.
Asumir una disminución afectiva del esfuerzo de pesca, mediante
una paralización biológica anual por un período de hasta
dos meses (18% de reducción directa del esfuerzo). Esta medida requeriría
una ayuda financiera compensatoria específica y extraordinaria, al margen
de las ayudas del IFOP establecidas presupuestariamente.
Un plan de recuperación -que incluya el cumplimiento, por parte de la
flota afectada, de las tres medidas indicadas anteriormente- conseguiría,
sin lugar a dudas, un significativo nivel de reducción de la mortalidad
por pesca y, en consecuencia, del esfuerzo pesquero sobre la especie en cuestión,
sin dañar de forma excesiva la viabilidad de la aludida flota.
6. Resumen y conclusiones
Los planteamientos de la Comisión para afrontar los planes de recuperación
de las diferentes especies demersales están fundamentos en las recomendaciones
científicas sobre la evaluación de esas poblaciones. Dado que
dichos planteamientos conllevan reducciones drásticas del esfuerzo de
pesca y de los TACs, con graves repercusiones sociales y económicas,
se hace necesario que los consejos científicos en los que se basan sean
lo más precisos y exactos posible.
Muchas especies, también es el caso de la merluza, todavía mantienen
un déficit importante de conocimientos biológicos de sus poblaciones,
y los resultados de las actividades pesqueras y las opiniones de los técnicos
de pesca no concuerdan con las predicciones científicas. Para estos casos,
no cabe otra salida que la de demandar un fuerte incremento de la investigación
pesquera y, hasta afinar en su conocimiento, las propuestas de recuperación
no deben requerir las fuertes reducciones que ya, en la actualidad, plantea
la Comisión.
En consecuencia, el sector se opone a reducciones drásticas de la flota
y de los TACs, al mismo tiempo que se demuestra dispuesto a establecer medidas,
tanto de carácter técnico sobre los artes de pesca como de conservación,
orientadas a respetar épocas de veda sobre juveniles y reproductores
y a aplicar paralizaciones biológicas temporales.
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