Las Jornadas de Difusión del Sector Pesquero que organiza la Cofradía de Pescadores de Celeiro
llegan a su sexta edición, con una andadura consolidada entre los más importantes foros del sector.
Confiamos en que este simposio constituya un punto de referencia obligado para el sector en temas
de puntual interés (inspección, mercados y comercializzación, PCP, economía pesquera, legislación,
sistemas de gestión de recursos, ... etc)
El sector pesquero está en constante cambio, y todos somos conscientes de los numerosos problemas
y amenazas que se ciernen sobre este estratégico sector de la economía gallega. Este foro pesquero
se promueve bajo el lema del ejercicio de una pesca responsable, como una actividad que
fomenta el debate, el intercambio y la reflexión, a fin de acercar las distintas administraciones
al administrado.
ORGANIZAN

Cofradía de Pescadores de Celeiro
Federación Nacional de Cofradías de Pescadores
COLABORAN Y PATROCINAN


Secretaría General de Pesca Marítima - MAPA
Consellería de Pesca, Marisqueo e Acuicultura (Xunta de Galicia)
Excma. Diputación Provincial de Lugo
Puerto de Celeiro, S.A.
Caixa Galicia
CONTACTO
Cofradía de Pescadores
Playa, 1
Tfnos.: 982 561 044
Fax: 982 562 856
27863 CELEIRO - VIVEIRO (Lugo)
correo@cofradiaceleiro.com
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| "RETOS DE LA EMPRESA PESQUERA EN LA ACTUALIDAD" |
Antonio Grandío Dopico.
Presidente del Colegio de Economistas de A Coruña.
Catedrático E.U. Empresariales.

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I. INTRODUCCIÓN. CELEIRO UNA VIGOROSA REALIDAD. EL NECESARIO COMPROMISO PÚBLICO.
II. LA PESCA EN LA ACTUALIDAD. ANÁLISIS RECIENTES.
III. RETOS DE LA EMPRESA FAMILIAR PESQUERA.
I. INTRODUCCIÓN. CELEIRO UNA VIGOROSA REALIDAD. EL NECESARIO COMPROMISO PÚBLICO.
Buenos días y muchas gracias por su amable invitación. Es para mí un placer comparecer ante ustedes en estas VI. JORNADAS TÉCNICAS DE PESCA. Cuando las cosas se hacen bien, año a año, se va construyendo un camino coherente. La Cofradía de pescadores de Celeiro lo hace muy bien, siguiendo la tradición de buena ejecución de D. Vicente Gradaille, al que desde aquí rindo mi personal homenaje, y por lo tanto me parece obligado felicitar a los organizadores.
El placer, en este caso, es doble porque, personalmente, aunque estoy un poco deslocalizado, he nacido en una aldea muy próxima y por lo tanto, como me hice mayor en las calles de Viveiro, conozco de la importancia de la pesca y de su valor añadido en todas las direcciones. Puede afirmarse, sin exageración, que Viveiro sin Celeiro sería Viveiro pero menos moderno y menos rico.
Lo que voy a exponer ante ustedes es, exclusivamente, una visión puramente personal de alguien que dicen, pero yo no me lo creo, que tiene una cierta experiencia en temas financieros y en asuntos de empresa. Como puedo equivocarme en mis afirmaciones pido desde este mismo momento, disculpas por mis posibles errores.
CELEIRO UNA VIGOROSA REALIDAD
Un grupo de profesores de la Universidad de A Coruña, contratados por los Ayuntamientos de Ferrol, Narón, Fene, Mugardos, etc, hicimos un trabajo que se tituló "IMPORTANCIA SOCIOECONÓMICA DA ZONA COSTEIRA DA MARIÑA LUCENSE, ORTEGAL, EUME E FERROLTERRA".
En este trabajo, en el que hemos analizado los balances y cuentas de resultados, de las cinco mil empresas y negocios familiares, que van del Eo al Eume, obtuvimos conclusiones como las siguientes, referidas -todas ellas- al municipio de Viveiro:
En este municipio el número de teléfonos por cada 100 habitantes es de 37 y el de vehículos de 39, en tanto que el número de habitantes por sucursal bancaria es relativamente bajo, sólo 724 habitantes.
El sector productivo del municipio de Viveiro aporta un 7,3% al valor añadido de la provincia de Lugo y un 0,5% al correspondiente al conjunto de la comunidad autónoma.
El sector primario ocupa a un 19% de los empleados, repartidos en un 6% y un 13% para el sector agropecuario y el pesquero, respectivamente. El primero de estos subsectores tiene una orientación clara hacia el bovino destinado a la producción de carne (98% de dichas reses) y hacia el porcino, cuya cabaña censada representa el 1,1% del total de la provincia de Lugo.
El subsector de la pesca está constituido por un número importante de empresas que aportan, según datos de ARDAN, el 42% del valor añadido del municipio, lo cual se corresponde con un índice de especialización relativa muy alto, de 10 puntos. En relación con este subsector cabe destacar, además, que representa el 5% del total para el conjunto de Galicia.
Por su parte, el sector industrial emplea al 23% de los ocupados y genera el 17% del valor añadido. Entre sus principales subsectores de referencia cabe citar la industria de la alimentación y la de la madera, que conjuntamente aportan un 11% al valor añadido municipal. Por su parte, el sector de la construcción emplea al 8% de la población ocupada y genera el 12% del valor añadido.
Finalmente, en el sector servicios se emplea la mitad de la población ocupada y se genera el 29% del valor añadido.
Como suele ser frecuente en los municipios del área objeto de estudio, el subsector más importante de este sector terciario es de comercio, el cual aporta el 13% del valor añadido y está constituido por 514 actividades registradas, de las cuales 68 son mayoristas.
Mención especial merecen también los subsectores de comercio y reparación de vehículos a motor y el de hostelería, que conjuntamente aportan el 9% al valor añadido del municipio. En el caso del último, la hostelería, debe reseñarse, asimismo, que supone el 1,5% del valor añadido de ese subsector para el conjunto de la comunidad autónoma.
De los datos anteriores se desprende, con claridad, que Celeiro es una vigorosa realidad que, además, esta tirando de la riqueza de otros subsectores.
EL NECESARIO COMPROMISO PÚBLICO
Si aceptamos lo anterior, y lo anterior es incontestable porque está basado en datos rigurosos y serios, tenemos que aceptar, también, que la Administración Central, el Gobierno de la Xunta, la Excelentísima Diputación Provincial están absolutamente obligados a volcarse con este puerto y con sus gentes.
Me da la impresión, y esto es una valoración personal y por lo tanto sujeta a error, que mucho de lo que se ha hecho en Celeiro obedece más a la vocación de sus gentes de crear riqueza, con el apoyo de entidades de crédito y, singularmente, de Caixa Galicia, que al apoyo institucional. No niego que lo ha habido pero, seguramente, ha sido insuficiente.
Hago mías las palabras que pronunció el flamante conselleiro de pesca D. Enrique Cesar López Veiga, en una magnífica conferencia que pronunció, el pasado 17 de abril, bajo el título: VIGO, EUROPA Y FUTURO.
-" ...sobran los localismos que son absolutamente retrógados y no dejan de ser una forma más de intolerancia."-.
En coherencia con lo anterior, creo que a la pesca, en Celeiro y en Burela y en toda la costa de la Mariña, hay que ayudarle mucho, en serio y con visión de futuro. Hay que ayudarle a seguir creciendo, a facilitarle un horizonte -a largo plazo- que permita afrontar inversiones con rentabilidad cierta y, finalmente, hay que anular los riesgos políticos y de caladeros que, como una nube de pesimismo, periódicamente, aparecen en los medios de comunicación.
Hay que ver Porto Celeiro, como Porto punteiro y, porque es una buena excursión, sugiero, para imaginarse lo que esto significa de riqueza, divisar todo desde a Pena do Castelo.
II. LA PESCA EN LA ACTUALIDAD. ANÁLISIS RECIENTES
Como todo el mundo sabe yo no soy un experto en temas pesqueros. Por eso me parece importante apoyarme en los análisis que han efectuado colegas de la Universidad.
El primero de ellos es de Fernando González Laxe, que se publicará próximamente como consecuencia de unas jornadas celebradas en Pamplona. Fernando, que quiere mucho a esta tierra, y lo ve del modo siguiente:
"La necesidad de garantizar un suministro regular y constante exige contar con una accesibilidad a los derechos de pesca. En caso contrario, es preciso lograr un flujo de aportaciones procedentes de la misma área pesquera, bien de productos sustitutivos proporcionados por agentes pesqueros rivales, bien por medio de un nuevo partenariado que vincule estrategias pesqueras integrales.
En consecuencia, la "combinación de derechos de pesca + diferenciación de productos + diferenciación de precios + integración en las nuevas cadenas de distribución" incidirán en las posiciones que adopten los grupos pesqueros y servirán de soporte a las actuaciones institucionales.
A la vista de los últimos acontecimientos observamos que el mercado (ayudado por los procesos de liberalización y reducción de las barreras arancelarias) está procediendo a anular el "intervencionismo" y a convertirse en el protagonista. De esta forma, asistimos a un doble proceso en paralelo: en primer lugar, la creación de nuevas Organizaciones de Productores (OOPP) y sociedades de gestión; y en segundo lugar, a la emergencia de nuevas especies pesqueras en los canales de comercialización, industrialización y distribución. Esto es, la adaptación a la lógica comercial, en la que siguiendo palabras y argumentaciones pronunciadas por los pescadores "los armadores pierden el control político, los compradores dominan y los distribuidores controlan".
Los grupos empresariales han dado los pasos necesarios para posicionarse en esta nueva lógica económica, dispuesta por los procesos de la territorialización del mar. No será extraño observar la adquisición de "derechos de pesca en caladeros ajenos" al objeto de garantizarse una posibilidad de acceder a los recursos allí ubicados. Tampoco será sorprendente contemplar la permuta y la transferibilidad de "derechos de acceso y de uso", bien de forma definitiva o bien de forma temporal, por parte de las empresas en función de sus respectivas estrategias. Ambas líneas de actuación ya están siendo experimentadas en lo que atañe a las pesquerías especializadas tanto por parte de los colectivos y asociaciones, como por empresas individualizadas y con relación de partenariado con socios de países ribereños.
La ordenación pesquera en el siglo XXI, en consecuencia, va a prestar mayor atención a los derechos de propiedad y, por lo tanto, tendrán que ser definidos con nitidez los privilegios y los límites; las responsabilidades y los controles; y los incentivos, que puedan garantizar una estrategia pesquera que contemple los principios de precaución y prevención. Porque en el actual contexto de la globalización se produce una "des-territorialización" de las actividades pesqueras, sobre todo en las pesquerías industriales y semi-industriales, cuyas primeras manifestaciones se reflejan en al ámbito de las descargas, en lo tocante a las tripulaciones y en lo que se refiere a los capitales invertidos.
Y aunque los Estados no han renunciado a su capacidad de proteger sus economías nacionales frente a las estrategias de las empresas, apoyándose en las imposiciones de reglas internas, no es menos cierto los Estados buscan proteger "sus territorios" en función de los intereses de sus pescadores.
En suma, la actual ordenación pesquera trata de encontrar un "equilibrio permanente entre las lógicas territoriales y las lógicas del mercado", a la vista de ciertos posicionamientos que tratan de escaparse de controles y de ámbitos institucionales universalmente aceptados."
Otros expertos en un libro publicado por la Fundación Pedro Barrié de la Maza, titulado "Economía de la pesca. Presente y futuro de la regulación pesquera en Galicia.", sugieren las siguientes recomendaciones de gestión:
"Como resultado de lo que estudiamos en este trabajo podemos ahora presentar una serie de recomendaciones para le gestión de las pesquerías en que están afectadas flotas gallegas. Estas recomendaciones son, en cualquier caso, partidistas, pues están realizadas desde una perspectiva gallega, y, por otra parte, deben de ser tomadas como puntos generales de reflexión y posible acción, que necesariamente se deberían concretar en función de datos más precisos de reguladores y pescadores. Son estas:
1. Cada pesquería presenta, a efectos de la gestión, una combinación particular de factores o condiciones naturales, institucionales y económicas. La gestión debe plantearse en función de esa combinación y por tanto debe diversificar instrumentos y sistemas de regulación en adecuación a cada caso. Si hay algún planteamiento general, debe ser suficientemente flexible para permitir esta posibilidad.
2. El regulador debe definir claramente los objetivos a corto, medio y largo plazo. En principio, la guía debe ser la eficiencia económica. Si es considerada alguna otra cuestión (en aras de criterios locales o sociales) debería serlo a corto plazo, o a plazo limitado, sin generar ningún marco estable que suponga pérdidas de competitividad.
3. En la gestión de pesquerías en aguas distantes es una cuestión decisiva reducir la incertidumbre, a partir de varias estrategias: generando contratos para acceso a recursos o bien empresas de capital mixto que supongan la estabilidad suficiente para incentivar la inversión y fomentar las actitudes conservacionistas; promocionando acuerdos institucionales de ámbito internacional, sobre la base de una mejor definición de derechos de pesca (en función de presencia histórica, sobre todo); eliminación de "free-riders" como los que se amparan bajo banderas de conveniencia.
4. La flota gallega debiera desear la anticipación de los acuerdos en este sentido. En calidad de pionera en muchos caladeros internacionales podría ser defendido su derecho a la presencia futura. Cuanto más pronto se emitan señales claras en este escenario, antes desaparecerán las tendencias a la sobrepesca y a la sobredimensión de la flota que se han mantenido en los últimos años. Las actitudes cooperativas serían más factibles y las soluciones globales más eficientes.
5. En aguas comunitarias debe anteponerse el criterio de la rentabilidad global de las pesquerías. Ya ha pasado el momento en que los posibles impactos regionales podían considerarse un argumento suficiente para justificar la primacía de los intereses de cada Estado miembro. Para el 2002 ya se habrán cumplido todos los períodos de transición y es el momento de replantearse la estabilidad relativa. Si hay proporciones iniciales, éstas deben quedar ahora en función del mercado y si acaso con limitaciones propias de los instrumentos de mercado, en el sentido en que se aplican ya en algunos países.
6. En aguas comunitarias y españolas, concentrando más el punto anterior, se pueden diseñar sistemas de licencias, cuotas de especies y cuotas de esfuerzo transferibles. Si estos instrumentos muestran su eficacia en un contexto adecuado (y en muchas pesquerías europeas hay estabilidad suficiente), tenemos ahora además el dato adicional del desarrollo de una cultura empresarial sobre esto. Además, las experiencias particulares ya citadas de algunos países, las compras de empresas, el fenómeno de los cuota-hoppers o los intercambios de cuota entre Estados, muestran ese uso del mercado en las posibilidades que existen, más allá de la bandera de los buques.
7. En particular, en pesquerías de altura y gran altura, dentro y fuera de aguas comunitarias, podría extenderse la experiencia de la flota de los 300. La introducción de cuotas individuales o de días de pesca o licencia transferibles, contribuyen a dejar en manos de los agentes privados los ajustes entre flota y recursos, en función de su propia eficiencia.
8. También en concreto, en algunas pesquerías de fresco, como la de la merluza iberoatlántica (muy importante para Galicia), se pueden emplear sistemas de cuotas transferibles que contemplen la realidad multiflota de las pesquerías (véase nuestro capítulo 6). Es posible que inicialmente (ya que aquí no hay experiencias previas) se realicen programas limitados (duración plurianual no indefinida, concesión a asociaciones pero no individual, aunque si pueda haber reparto y transferencia individual dentro de la asociación).
9. Otro caso concreto con problemas en los últimos años y con tradición en Galicia es al de la sardina. Nuestra propuesta aquí se orienta más al uso de licencias o cuotas de esfuerzo transferibles. El carácter inestable de las poblaciones pelágicas de vida corta no aconseja una dependencia fuerte de las cuotas, pero si admite un control del esfuerzo vía instrumentos del mercado. El problema en este caso es la fuerte alternancia del cerco con otras artes o actividades, una fijación del esfuerzo en cerco podría ser compatible con esa diversidad de actuaciones, pero cerrando el número de licencias en cerco (capítulo 5).
10. Tanto las dificultades de implantación de estos sistemas como los primeros impactos de la introducción de estos mecanismos de mercado, pueden ser mitigados por una mayor participación de los pescadores afectados en el proceso inicial y en la gestión posterior. Puesto que suyo es el protagonismo del ajuste futuro, anticipar su presencia para fijar protecciones como las mencionadas en el punto 8, puede contribuir a facilitar esos pasos.
11. A la hora de concretar en pesquerías, también puede hacerse diferenciación en el sesgo de la regulación según hablemos dentro y fuera de las 12 millas, una distinción clásica de la Unión Europea, y de hecho con jurisdicciones distintas. El informe Fraga recomienda la protección en regiones costeras a cambio de una mayor liberalización en altura. Puede ser una vía adecuada, si por ello entendemos descentralización dentro de las 12 millas e instrumentos de mercado fuera de ellas como vías prioritarias pero no excluyentes. De hecho, un intercambio restringido de derechos entre flotas de distinto rango podría también funcionar en regiones dependientes de la pesca.
12. Es importante también integrar la política de recursos con la política de estructuras. La retirada de la financiación pública debe de ir en paralelo a la concesión de derechos privados a los pescadores. Si ahora pueden tener más estabilidad, menos incertidumbre y, presumiblemente, más rentabilidad, debe ser la eficiencia privada el criterio que guíe las futuras inversiones. La administración debiera preocuparse más de garantizar los derechos que de subvencionar los buques, que ya sabemos puede conducir a efectos perversos. Así, los propios pescadores pueden estar interesados en costear de hecho las bajas de buques, pues aseguran los derechos que éstos arrastran consigo.
13. También se deben integrar más las políticas de recursos y de mercados. La descentralización de la gestión y la existencia de instrumentos de mercado en los derechos de pesca permitiría aunar esos objetivos en las decisiones empresariales. Los pescadores podrían planificar su campaña pesquera en función de criterios conjuntos de demanda y de conservación. Incluso en este apartado las decisiones de cooperación entre pescadores parecen viables.
14. Desde el punto de vista regional es muy importante conservar un tejido empresarial y económico fuerte en las distintas actividades relacionadas con la pesca. Aunque esta cuestión ha sido tratada sólo de paso en este estudio, el mantener centros de decisión en todos los órdenes: extractivo, comercializador y transformador, es un factor de solidez para el futuro.
15. En este sentido, es importante conocer cuál es el valor presente y futuro que una comunidad (Galicia, por ejemplo) otorga a la pesca en función de su realidad socioeconómica, sus costes de oportunidad y sus expectativas. En gran parte, pero no solo por ello, esa valoración dependerá de los pescadores y sus asociaciones. La comunidad con esa información, trasladará a un escenario más amplio su valoración. La administración deberá tener esto presente para decidir sobre las formas y el sentido de su intervención en el sector."
Creo que en las páginas anteriores están, todas o casi todas, las cuestiones que deben tenerse en cuenta en un buen plan. estratégico y de apoyo al sector.
III. RETOS DE LA EMPRESA FAMILIAR PESQUERA
La empresa familiar pesquera tiene, en esencia, los mismos retos que cualquier otra empresa familiar. Por la dureza de las condiciones de trabajo, seguramente, todo lo que afecta a la sucesión, adquiere connotaciones específicas. Algunas cuestiones que pueden considerarse, sobre este particular, de las que no voy a hablar hoy, por no extenderme en demasía, son las siguientes:
- LA INCIDENCIA DEL RÉGIMEN ECONÓMICO MATRIMONIAL SOBRE EL CONTROL Y LA TRANSMISIÓN DE LA EMPRESA FAMILIAR INDIVIDUAL.
- LA TRANSMISIÓN DE LA EMPRESA FAMILIAR INDIVIDUAL.
- EL PROTOCOLO DE LA EMPRESA FAMILIAR. TRATAMIENTO INDIVIDUALIZADO DE LAS CLÁUSULAS DE CONTROL.
Si alguno de los presentes tiene interés, en alguno de estos aspectos, el Foro de la Empresa Familiar del Ilustre Colegio de Economistas de A Coruña, previa solicitud a la Cofradía, les enviará gratuitamente la información que precisen.
Quiero hablarles, finalmente, de dos asuntos que creo que tienen importancia decisiva para esta Zona:
A. Cooperar para competir. Lo anterior requiere actuar de manera coordinada con los puertos más próximos, como por ejemplo Burela, seguir rebajando costes de explotación, lograr una mayor eficiencia en el transporte, fijar condiciones comunes de central de compras, propiciar la formación de las siguientes generaciones, etc.
Requiere, también, definir una o varias actividades industriales complementarias del sector extractivo. A modo de ejemplo, en mi opinión, caben importantes posibilidades en la conserva, en el congelado, etc, etc.
B. Pensar en estrategias conjuntas de comercialización. Los expertos en tendencias básicas de desarrollo de las empresas de distribución (J. Orihuela Águila) lo ven del modo siguiente:
1.Definición precisa de la fórmula -tipo de tiendas, formato, dimensión, etc, y lanzarse a su implantación con la mayor rapidez que sea posible.
2.Establecer el campo geográfico en el cual la fórmula será explotada: regional, pluriregional, nacional. Eventuales modificaciones del campo y consideraciones que deberán ser tenidas en cuenta para adoptar estas decisiones.
3.Determinar cual deberá ser el potencial de la fórmula a un horizonte de tres o cinco años.
4.Determinar el mercado real de la fórmula para el último año conocido.
5.Establecer la participación real de la empresa en este mercado.
6.Fijar objetivos para los distintos años.
7.Predefinir el marketing-mix de expansión
8.Establecer el modo de crecimiento.
9.Elección de los medios de lucha competitiva.
IV. UNA ARQUITECTURA DE UNIDAD.
Para conseguir lo anterior, o cualquier otra alternativa que sea mejor que seguro que las hay, es preciso tomar como punto de partida lo siguiente:
- Apoyo plurianual de la Xunta, Diputación y otros Organismos públicos. Valor estimado del apoyo para cada ejercicio: 150 millones de pesetas y/o créditos subsidiados y garantizados con aval público.
- Participación de las empresas, de naturaleza pública, en el capital de las sociedades actuales y/o futuras hasta un importe aproximado de 750-1000 millones de pesetas. La forma de participación, para evitar interferencias en los procesos, podría ser mediante acciones sin voto.
- Clara cooperación y compromiso recíprocos, para generar mayor tejido industrial, entre los puertos de la Costa de Lugo.
Queridos amigos, muchas gracias por su atención, ha sido un placer estar aquí y que Dios les propicie mucha suerte y muchos éxitos.
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